
En el caso de las personas mayores, y debido al desgaste propio de la edad, la movilidad cobra vital importancia. Con ella se consigue mejorar su masa muscular y de esta forma evitar posibles caídas o fracturas que tan peligrosas pueden resultar en estas edades. Con un tratamiento adecuado y con un compromiso constante, se puede mejorar ostensiblemente la movilidad de estas personas. Se puede también corregir ciertas posturas nocivas y contribuir así a una mejor salud y calidad de vida.
La causa más común de la pérdida de las capacidades funcionales en la persona mayor es la inestabilidad o inmovilidad.
Cuando una persona mayor enferma y pasa bastante tiempo en cama, la actividad se ve severamente reducida. Una vez que la enfermedad ha sanado, puede ponerse en actividad de nuevo, sin embargo, las secuelas de debilidad que dejo el padecimiento pueden afectar al retorno del adulto mayor a sus actividades de la vida diaria..
Y por supuesto la actitud de “estoy muy enfermo para levantarme” afectan negativamente la movilidad.
Por ello es de vital importancia que familiares y auxiliares de ayuda a domicilio colaboren para que no se produzca esta pérdida con métodos tanto de apoyo a la movilización como crear una motivación a las personas mayores para que caminen o hagan ejercicio. Los auxiliares tienen técnicas para ello, con un programa de ejercicios adecuado a cada caso. En casos más complejos será un fisioterapeuta especializado a domicilio el que realice esta tarea.