Uno de los objetivos de la atención a las personas en situación de dependencia es facilitar la existencia autónoma de la persona en su medio habitual todo el tiempo que desee y sea posible, pero cuando contratamos los servicios de un cuidador tenemos que tener en cuenta diversas cuestiones que son de gran importancia.
- ¿Cuenta el cuidador con seguro de responsabilidad civil para la cobertura del ejercicio de su trabajo?
- ¿Tienes certeza de que el cuidador ha superado un proceso de selección exhaustivo en el que se incluye revisión de antecedentes que nos permita estar más tranquilos?
- ¿Tiene seguridad de que se ha llevado a cabo un plan de cuidados adaptado a las necesidades de tu ser querido?
- ¿Está el cuidador legalmente contratado?
- ¿Si el cuidador enferma o tiene que ausentarse por cualquier causa tiene cubierto el reemplazo de este?

