Sin títuloAdela, nació en Córdoba capital, es auxiliar de ayuda a domicilio desde hace 6 años. Comenzó a trabajar en residencias cuando era muy joven y posteriormente se dio cuenta que le gustaba más el trabajo a domicilio. Ella se define como una persona con muchísima energía y a la que le gusta su trabajo.

¿Por qué te decidiste a formarte en auxiliar de ayuda a domicilio en Córdoba? Llevaba muchos años trabajando en residencias pero sin formación y aunque muchas veces lo más importante es la experiencia, las nuevas técnicas cambian. Así que hice un curso de auxiliar de ayuda a domicilio de muchas horas y unas prácticas. Después empece a especializarme en otro curso de estimulación cognitiva y me di cuenta que eso es lo que me gustaba.

¿Que tareas sueles realizar?

Realizo tareas de acompañamiento, paseos, cocina, apoyo a la movilización, aseo, estimulación cognitiva… Siempre suelo llevar, sobretodo para las personas mayores, actividades para ejercitar la memoria o simplemente jugamos a algún juego. Ah! Y otra cosa en la que soy un poquito «pesada» es en salir todos los días a dar un paseo. Las personas mayores se vuelven muy sedentarias y siempre me ponen la misma excusa: mañana salimos…pero soy tan persistente que acabamos saliendo todos los días, cosa que es muy muy importante.

¿Que es lo que más te gusta de tu trabajo? Como ya he dicho antes me gusta mucho la estimulación cognitiva y salir a pasear (jejeje)

¿Y lo más difícil? En general, es un trabajo difícil si no tienes vocación, pero si la tienes es muy bonita.

¿Que consejos le darías a una persona que se quiera dedicar a ello? Pues que cuidar a las personas es ley de vida y que si le gusta cuidarlas que se forme para poder hacerlo bien, sin dañar a la persona, ni dañarse a ella misma por alguna postura incorrecta. Además, una vez que te formas y empiezas a ver las técnicas te vas haciendo más especialista y meticulosa. Y también hay que tener un carácter alegre y ser responsable.